Soy adolescente… ¿cómo hablar con mis padres?

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Ayer contestaba a una miniconsulta para padres sobre cómo mejorar la comunicación con los hijos adolescentes y, de pronto, sentí que era lógico hacer la consulta a la inversa.

A veces tendemos a tratar la adolescencia (yo la primera) como una especie de “época desastre por la que uno tiene que pasar sí o sí”, cuando no tiene por qué ser tan dramático. Incluso se les puede tratar como si su opinión fuera menos válida con comentarios como: “¿qué sabrás tú? que sólo eres adolescente…”.

¿Cómo te sientes?

Si eres adolescente, quizá quieras hablar más y mejor con tus padres y no sabes muy bien cómo hacerlo. Seguramente estarás hasta las narices de que sólo te pregunten sobre tus responsabilidades académicas (“¿qué sacaste de este examen?”, “¿has estudiado y/o hecho los deberes?”) o vitales (“¿has puesto la mesa?”, “ves con cuidado con esto y aquello”).

Quizá echas en falta que se sienten contigo a hablar de cualquier tontería, como hacíais antes, que te pregunten cómo estás y, sobre todo, que no te juzguen cuando consigues abrirte a ellos.

Piensa que seguramente tengan mil cosas en la cabeza, preocupaciones de familia y trabajo, mil responsabilidades o problemas y les cuesta centrarse. Seguramente también estén preocupados por ti, aunque no siempre sepan transmitírtelo como a ti te gustaría.

¿Cómo transmitir lo que quiero o necesito?

Puede ser sencillo, podrías iniciar tú la conversación con algo como: “mamá, he pensado en ti hoy… ¿Qué tal ha ido tu día?”. Con esa frase, en la que introducimos una parte de empatía, seguramente ella pueda pararse a escuchar y no aparezca, de golpe, un reproche o una pregunta como las anteriores.

También podrías plantearle lo que sientes, con naturalidad, y decirle de forma asertiva lo que necesitas. Las peticiones asertivas como “sé que quieres lo mejor para mi pero a veces me siento un poco solo y me gustaría sentir que me  escuchas cuando lo necesito” funcionan. Hablaremos en breve sobre asertividad, estad atentos 😉

Hay otras cosas importantes, como buscar el contacto visual y mantener la sonrisa, que harán sin duda que mejore vuestra “conexión”.

La comunicación padre-hijo e hijo-padre es imprescindible y muy necesaria para que vuestra relación sea lo más fluida y estrecha posible, para que pueda basarse en la confianza y el amor mutuos.

Sobre todo… PACIENCIA!! Nadie les enseñó cómo ser padres y están haciendo lo mejor que saben y pueden.

 

Si tienes cualquier duda concreta, podemos hablar en info@magdalenagrande.com

 

Magdalena Grande

Psicóloga General Sanitaria

www.magdalenagrande.com